80 años llevando el calor de hogar a todas partes
A Cristo Jesús como cabeza de la iglesia.
Al Espíritu Santo como fuente inagotable.
Al Padre, perfeccionando, afirmando, fortaleciendo y estableciendo.
Jesús sigue siendo el centro, irradiando un calor que solo por medio de su gracia, restaura vidas, sana corazones y transforma hogares.
Ese mismo calor es el que queremos seguir extendiendo como Iglesia Monte Calvario. Lugar donde se consumó el amor más grande, el amor que irradia ese calor eterno a todo aquel que se le acerca. Un amor que no tiene límites, que acoge, que sana, y que da vida.
Es la declaración de lo que somos y hacia dónde nos dirigimos. Una familia con brazos abiertos, donde la gracia y la misericordia son nuestra bandera.
Juan 13:35 : “Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos.”–Jesus –










